El consumo de proteínas vegetales en una dieta equilibrada implica una mejor calidad de vida.

Las proteínas son los materiales de construcción, reparación y mantenimiento del organismo, formadas por oxígeno, carbono, hidrógeno y nitrógeno

El déficit de proteínas puede ocasionar anemia, edemas, debilidad del sistema inmunológico, pérdida de masa muscular, problemas cardiovasculares, retraso en el crecimiento.

El origen de las proteínas se encuentra en las plantas y en la función de fotosíntesis que ellas cumplen. Las hojas de las plantas absorben el anhídrido carbónico de la atmósfera, descomponiéndolo en carbono y oxígeno. La planta retiene el carbono y elimina el oxígeno. Por otro lado la planta a través de su raíz absorbe el agua de la tierra y la combina con el carbono, formando los hidratos de carbono. Estos carbohidratos se combinan con el nitrógeno extraído del suelo y forman las proteínas.

Los animales herbívoros obtienen sus proteínas de las plantas y los carnívoros a través del animal herbívoro del cual se alimentan.

El hombre que se alimenta con carne obtiene sus proteínas, simplemente utilizando el animal herbívoro como vehículo.

Los veganos no deben preocuparse por las consecuencias del déficit de proteínas si siguen una dieta equilibrada.

Las principales fuentes de proteínas vegetales son:

  •      Legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles, etc.)
  •      Frutos secos (almendras, nueces, merey, pistacho, etc.)
  •      Semillas
  •      Quinoa
  •      La soya y sus derivados
  •      Cereales integrales
  •      El seitán o gluten
  •      Algas marinas
  •      Levadura de cerveza

Por otro lado, todas las verduras, frutas y hortalizas tienen, en mayor o menor grado, un porcentaje de proteínas de excelente calidad.

Las proteínas vegetales presentan numerosas ventajas frente a las proteínas de origen animal, entre las que podríamos mencionar:

  •      No contienen grasas saturadas ni colesterol.
  •      Contienen fibra.
  •      Son más fáciles de digerir y se eliminan mejor.
  •      En su digestión, no hay putrefacción como ocurre con la carne, sino fermentación.
  •      Son menos acidificantes.
  •      Nos aportan vitaminas, minerales e hidratos de carbono de asimilación lenta.
  •      Son más beneficiosas para nuestro Planeta

Sobre El Autor

Laura Budiño

Técnica en Comercio Internacional. Amante de los animales y de la justicia. Descubriendo cada día cosas nuevas que me hacen crecer como persona. Un placer poder compartirlo con vosotr@s.

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